La asociación se ha sumado a un proyecto europeo, “Casas de Empatía”, convirtiéndose así en pioneros en el diseño de una programación antibullying para la prevención en centros de acogimiento residencial.
Hemos entrevistado a la coordinadora del programa, Cristina Culebras, para que nos contara un poco más sobre qué función llevan a cabo desde la asociación, cómo lo están realizando…
Desde aquí queremos dar las gracias a Cristina por haber sido tan amable con nosotros y habernos ayudado a que está entrevista fuera posible. Queremos recalcar la importancia que tienen este tipo de proyectos para lograr cambiar un poco la sociedad actual y sobre todo la valía de personas que, como Cristina, dedican tu tiempo a crear e investigar proyectos que faciliten la educación en valores.
Muchas gracias.
1. Nos puedes hablar un poco sobre el proyecto que estáis llevando a cabo en la asociación Hechos y cómo surgió el proyecto.
Nosotros somos la asociación Hechos, que ha trabajado muchos años con centros de menores y sobre todo con menores no acompañados los cuales eran los refugiados que venían de África. Durante muchos años hemos tenido centros de acogida y hace un par de años salió una propuesta de un proyecto europeo para hacer una investigación sobre el bullying en los centros de acogida.
Nosotros en Hechos hacíamos una metodología de empatía diseñada por el director de la asociación que había tenido mucho éxito. Entonces Portugal, que fue el coordinador del equipo, es decir los que empezaron un poco con todo esto, nos llamaron y nos dijeron que sabían que nosotros trabajamos con la empatía y que si estábamos interesados en hacer un proyecto europeo sobre el bullying. Nosotros encantados dijimos que sí y el proyecto se llama de hecho “Casas de empatía” y bueno un poco pues surgió así. Como trabajábamos la empatía decidimos que sería muy interesante investigar sobre esto.
El proyecto lo empezamos Portugal, Irlanda del Norte, Irlanda y nosotros en representación de España. Hicimos una investigación de buenas prácticas en el bullying en Europa y encontramos un montón de ellas en proyectos en contextos escolares, pero ninguna en el contexto de centros residenciales para menores. Por ello nos pareció muy interesante y nos pusimos nosotros a diseñarlo, siendo pioneros hablando de bullying fuera del contexto escolar.
Siempre se habla del bullying en el contexto escolar y nosotros entendemos que bullying es bullying, no es acoso escolar y se da por tanto en cualquier contexto incluso en el familiar o extraescolar.
2. ¿Crees que podría llegar a erradicarse el acoso? ¿Qué tendríamos que hacer para ello?
Es muy complicada esa pregunta, porque eso es un problema que está presente en la sociedad, en todas partes, porque no es una cosa que sea solo de niños, incluso se da entre adultos.
Vivimos en una sociedad que es violenta, por ello nosotros precisamente trabajamos la empatía. Creemos que lo que hay que hacer es trabajar no el concepto de empatía, sino un poco transmitir los valores de empatía para que los niños en los centros, los colegios o en cualquier contexto y en general todas las personas entiendan lo importante que es ponerse en el lugar del otro, sentir lo que siente el otro, saber que el otro tiene emociones…
Entonces, quizás, si todos fuéramos un poco más empáticos podríamos acabar, en general, con la violencia.
Pero ¿si se podría erradicar? Pues hombre ojalá que sí, yo espero que sí y nosotros lo trabajamos a partir de la empatía. Cuando tú empiezas a transmitir valores de empatía y de trabajo en equipo y empiezas a fomentar el compañerismo todo eso hace que la violencia se aparte un poco, queda a un lado, por esto creemos que la empatía puede ser una clave y en eso estamos trabajando.
Una de las características que tiene una persona acosadora es la falta de empatía, nosotros trabajamos eso con todos y no solamente con la persona que acosa, sino con las personas que están viendo el acoso porque entendemos que el acoso no es una acción que realiza solamente una persona, sino una acción que realizan todas las personas si no reaccionan ante eso. Si tú estás viendo violencia y no reaccionas estás siendo participe de ese acto de violencia.
Si no transmites esos valores al resto de la clase o a los compañeros ellos no van a parar esa violencia, por lo tanto están participando en ella.
3. ¿Has tenido contacto con algún caso real?
Sí, claro que sí, incluso en mi familia. La verdad es que conozco muchos casos de gente y sobre todo he conocido gente, ya adulta, que me ha contado que ha sufrido bullying y no lo ha superado todavía, de hecho hay veces que piensan que si lo han superado y otras piensan que no lo han hecho y eso es algo muy preocupante porque quiere decir que incluso con 27 o 30 años, a lo mejor sigues acordándote de esa época que tuviste en la infancia y que te trataron mal, en la que tu personalidad tuvo que cambiar por completo para adaptarte a una situación que no era agradable para ti y que todavía, cuando te acuerdas, te duele.
Eso dice mucho de que el bullying realmente hace daño no es una cosa de niños. Es algo que hace daño y cambia tu personalidad, tu forma de ser y te condiciona para el resto de tu vida, porque lo que vives en la infancia lo vas a recordar y si la recuerdas como una época triste y dolorosa puede afectar mucho a la persona.
4. ¿Cuál crees que es el principal motivo por el que aparecen estas conductas?
Una de las causas como hemos comentado anteriormente es la falta de empatía. Otra de las causas puede ser que le hagan bullying a esa persona, muchas de las personas acosadoras han sido acosadas. Es lo que ellos ven, si ellos viven en un círculo violento ellos son violentos. Por eso decía que acabar con el bullying es un trabajo muy muy complicado y muy a largo plazo, ya que tiene que tener impacto en la sociedad en general y no solo en la persona que hace el bullying, porque esta persona lo hace quizás porque vive en un entorno violento y es lo único que ve o que conoce.
Acabar con el bullying es labor de todos y todos tenemos que trabajarlo muchísimo y sensibilizar a todo el mundo, a la sociedad, a los padres, a los educadores, incluso a gente que no tiene nada que ver con el mundo educativo, porque al fin y al cabo es violencia y ocurre también en el trabajo no solo en el colegio. En el trabajo se ha cogido el término “moving” pero es lo mismo, es igual acoso en el trabajo. Por lo cual si existe la violencia es un trabajo muy complicado acabar con él.
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