Siempre ha estado ahí, en todos los centros escolares, cada día, con la diferencia de que ahora cada vez sale más a la luz. Como sucediera con la violencia de género, la mayor concienciación e información sobre el problema del acoso escolar está propiciando que afloren más casos. En concreto, hasta un 75% más en 2015.
Es una de las conclusiones que se extraen del Estudio sobre el “bullying” según los afectados, basado en las llamadas de menores víctimas de acoso recibidas por el Teléfono ANAR de Ayuda a Niños y Adolescentes. Auspiciado por la Fundación Mutua Madrileña, el informe también cuantifica en un 70% el porcentaje de víctimas que sufre acoso diariamente, y casi en la mitad de las ocasiones, la situación se prolonga más de un año, con las consecuencias que esto supone en el desarrollo de la personalidad del menor y su salud mental futura.
"El acoso es algo que te acompaña toda la vida. Genera ansiedad, baja autoestima, aislamiento y puede derivar en fracaso escolar; dependerá de la capacidad o resiliencia de cada chico", explica el psicólogo Benjamín Ballesteros, director de Programas de la Fundación ANAR, quien insiste en la importancia de que cualquier víctima de acoso escolar reciba tratamiento psicológico: "Si no lo reciben, estarán afectados toda su vida". Y en los casos más graves, puede acabar en suicidio, de ahí la importancia de la intervención. "En general, los padres se centran mucho más en la acción, en que se acabe la situación de acoso, que en escuchar las necesidades y problemáticas de sus hijos. Y no piensan en las consecuencias derivadas de haberlo vivido tanto tiempo".
Aunque el 86% de las víctimas rompe su silencio y comparte su situación con alguien, cerca de un 31% no se lo cuenta a sus padres. Lo ocultan para evitar preocuparles o hacerles sufrir, por miedo a que les culpen de la situación o porque temen una reacción exagerada ante el colegio o los acosadores. "En general, los progenitores del niño acosado suelen, quieren denunciar al centro escolar, que muchas veces ni está al tanto de la situación, y no aceptan medidas a medio plazo, por lo que suelen optar por cambiar a los niños de colegio. Este cambio, sin dar margen a la solución del problema, puede hacer que, no obstante, la situación se repita en el nuevo centro", concluye el estudio.
¿Y por qué los acosan? Según las víctimas, lo hacen por ser "poco hábiles en las relaciones sociales, no seguir las tendencias o gustos de la mayoría, tener discapacidad o defectos físicos, o simplemente ser diferente". "Si el principal motivo de acoso es ser diferente, todos somos diferentes y por tanto cualquier niño es sujeto de acoso", ha afirmado Cooklin.
Fuente: http://www.elmundo.es/

No hay comentarios:
Publicar un comentario